Ven y Sígueme

martes 26 de abril de 2011

Mercurio





El parto fue un reguero de sangre mezclada con una extraña sustancia oleaginosa. Sería el primer sobresalto de los que, poco a poco, fue advirtiendo el aterrorizado galeno que no daba crédito a lo que estaban contemplando sus incrédulos ojos. El niño mostraba, en ambas manos, los estigmas propios de quien estaba predestinado a convertirse en un santo venerado por miles de desesperados creyentes a la espera de señales divinas.
Y ese era yo, a punto de descubrir que empezaba a convertirme en un ser especial. Mi cuerpo era una amalgama de aleaciones, vidrios, disoluciones y, sobre todo, mercurio. Metal líquido para lágrimas, sangre, sudor y saliva. Desde el principio, con aquel primer beso, te gustó el sabor de mis labios mezclados con el HgS. Mercurio adornando tus labios. Tejido adiposo, frío y metálico que siempre adoré mientras imantábamos nuestras bocas.

Es un párrafo de lo escrito hoy. No me convence. Punto final.

lunes 25 de abril de 2011

Vía Láctea

Vídeo realizado con la técnica de Time-Lapse.
Te aconsejo que actives el sonido y que, por supuesto, pongas la pantalla completa.
No te olvides verlo en HD.
Más estrellas que granitos de arena en mi planeta.




WALU NGALINDI from GRANT WAKEFIELD on Vimeo.

sábado 23 de abril de 2011

Proyecto Para Un Beso


...quiso regalarle un poema para el día de su cumpleaños...


"Proyecto para un beso", sería el título de la mejor de las poesías escritas por Rodolfo.




video

GRB 090423

Ese pequeño punto rojo, apenas distinguible, recibe el nombre de GRB 090423.
Fue fotografiado por el satélite Swift en el año 2009 y es el evento astronómico más alejado de la Tierra que se ha observado.

En el documental Wonders of the Universe, Brian Cox explica estupendamente lo que significa este pálido punto rojo.

viernes 22 de abril de 2011

CÓNCAVO Y...





Rodolfo amaneció convertido en Matilda

Algo presentía después de haber comido la ensalada de canónigos la noche anterior. Había soñado lo que tantas veces le había despertado con un sobresalto: El Gran Gorila pisándole los pies y que, por aquello de la liturgia onírica, se habían transformado en enormes raquetas de tenis que le impedían correr para salvar su vida.

Rodolfo sentía y pensaba como Matilda. Tuvo un enorme deseo de mirarse en el espejo. Quería verse, contemplarse y disfrutar de sus ojos verdes mirándose. Nunca los había visto tan lindos. Rodolfo había descubierto lo que Matilda tanto le gustaba de él: pequeñas y diminutas máculas negras que adornaban el iris de sus ojos.

Sintió el impulso de acariciarse el pelo y rozar con la yema de los dedos sus labios, su cuello, su hombro y sus pechos. Presentía el calor corporal del mito de Tiresias, entendiendo así que era Matilda quien disfrutaba más en los orgasmos que compartían.

Los besos autocomplacidos, el imperio translúcido de Onás, el sueñó nocturno de orquídeas, convirtieron la imagen del espejo en una gran mancha negra donde los ojos de King-Kong atornillaron la silueta de Rodolfo en los reflejos de su propia imagen.

Quisó despegarse del espejo intentando desatornillar las esquinas de la imagen que proyectaba. Todo fue en vano. Rodolfo había descubierto que el cristal del espejo era tan fino que el propio destornillador se hundía en la superficie sin apenas tocarlo. Como el agua, como una nube, como los labios de Matilda cuando se hunden en mercurio.

Todo aquello no era él, sino Matilda. Todas esas extrañas formas blandas, ingrávidas y livianas eran visiones de ella. Era lo que sentía cuando tan sólo intuía la presencia invisible de Rodolfo.

Sólo entonces se atrevió a soplar suavemente sobre el espejo, convirtiéndolo en una enorme pompa de jabón cóncava que temblaba con cada nuevo aliento de Matilda por Rodolfo.

miércoles 20 de abril de 2011

¿no?




01110000 01101001 01100101 01101100 00100000 01100100 01100101 00100000 01101111 01110100 01101111 11110001 01101111 00101100 00100000 01110100 01100101 00100000 01110001 01110101 01101001 01100101 01110010 01101111

miércoles 6 de abril de 2011

T... ...Minúscula

Mi pueblo y sus extrañas costumbres.

Que alguien me explique para qué pasean éstos, la letra "t" minúscula por las calles de La Isla?

Ya puestos, y por aquello de la estética barroca, sugiero que también paseen la "W" mayúscula. Aunque pensándolo mejor la "h" minúscula e intercalada sería la hostia. (Con perdón por lo de intercalada)

martes 5 de abril de 2011

DESAYUNO POSTCOITAL


No era su casa, ni su familia, ni su perro.

Rodolfo había cruzado la puerta del dormitorio y se encontró en un hogar distinto al suyo. Todo era diferente. No reconocía nada ni a nadie.

Miró hacia atrás y su habitación seguía siendo la misma de siempre. La suya.

Aquellas personas mostraban una actitud pasiva ante la nueva y surrealista situación en la que se encontraba inmerso Rodolfo.

Una señora octogenaria de largos cabellos blancos desayunaba galletas mojadas en leche.
El hombre de chaqueta y camisa blanca impoluta, leía de pie el periódico mientras tomaba café.

El niño, de apenas dos años, jugaba con dos pinzas de tender la ropa. Fue el único que llegó a mirarlo y a sonreirle.
El perro ni se inmutó. Siguió tumbado en su vieja alfombra negra y movió el rabo languidamente al percibir su olor.

Rodolfo recordó entonces, aquel día lejano del hospital en el que su madre le regaló el último aliento de su vida.


Matilda salió de la habitación. Su mano izquierda acarició la cintura de Rodolfo. Su mano derecha le agacho la cabeza para darle un beso en la nuca. Sus labios se acercaron al oído, le mordió suavemente el lóbulo de la oreja y le susurró dulcemente: No salgas de la habitación sin despedirte de mi. ¿Te preparo el desayuno?

lunes 4 de abril de 2011

CRIPTOGRAMA

Me encantan las matemáticas y los criptogramas.

Alguien sabría decirme la respuesta de éste:

la suma imposible

OTOÑO

Rodolfo había llegado tarde, como siempre, a la clase de francés.
Esta vez era distinto.
Sus ojos y sus labios jugaban a no estar y a no ser.
No supo ni pudo articular palabra cuando entró en la clase.
La profesora y los alumnos advirtieron rápidamente el inusual momento de trance por el que parecía pasar Rodolfo.
Rígido y con la mirada perdida se dirigió a su mesa.
Se sentó y miró fijamente a su inseparable Matilda que parecía entender lo que ni tan siquiera el que les escribe entendía.
Rodolfo sólo pudo articular una frase.
Una frase ininteligible en la que parecía hablar del otoño






La Noche del Cometa


Zufro enormemente zi te riez de mi cuando te rezito poemaz de amor. Buzco dezezperadamente palabraz que no tengan la maldita eze y zólo encuentro cinco palabraz para poder zeducirte:

PIEL DE OTOÑO, TE QUIERO.